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Los diferentes tipos de chorizos en España

julio 8, 2021
tipos de chorizo

Hay chorizos españoles frescos “para cocinar” (por ejemplo , en la plancha o en la barbacoa), en tanto que se venden crudos. Pero el chorizo español seco es la forma más conocida. En Portugal, hacen el chorizo con vino y ahumado a fuego de leña. El chorizo portugués tiene por nombre “Chouriço”.

Es muy habitual , y es naturalmente entre las especialidades portuguesas. A veces se sazona con un toque de orégano.

Nuestro chorizo de Ibéricos Marcelino está elaborado siguiendo un proceso totalmente artesanal. Utilizamos los magros de la más alta calidad y piezas nobles del animal, Una vez picadas, las carnes son adobadas con pimentón de La Vera, ajo zamorano, orégano y sal siguiendo la receta tradicional de nuestra madre, Cleo, exactamente la misma que se ha utilizado en la familia a lo largo de toda la vida, consiguiendo de esta manera sabores y aromas genuinos difíciles de imitar.

Chorizo Extra de Salamanca

Existen diferentes tipos de chorizo en función de la carne de cerdo utilizada:

  • Chorizo Ibérico Bellota: Elaborado con jamón ibérico, alimentado con bellota y criado en libertad.
  • Chorizo Ibérico: Elaborado con carne de cerdo ibérico. Los cerdos se alimentan con cereales.
  • Chorizo casero: Elaborado con carne de cerdo rosada.

Chorizos españoles

Aquí están los distintos chorizos según las diferentes zonas de España. Cada zona tiene su propia manera de llevar a cabo el chorizo:

  • Chorizo gallego: El chorizo gallego se elabora con carne de cerdo, tocino, pimentón, pimienta, ajo y sal. Se puede comer crudo, cocido, frito y a la parrilla. Es perfecto para acompañar varios platos, como la paleta negra con nabos. Hay distintas variedades de chorizo como el “ceboleiro” al que se le añade cebolla y otros condimentos.

    En la zona de Celanova (Ourense ), se hace un chorizo con calabaza en vez de cebolla. Son geniales para las fabadas, en tanto que se asimilan muy bien.

  • Chorizo extremeño: En Extremadura hay muchos chorizos ibéricos. Es normal , en tanto que allí se crían muchos cerdos ibéricos, pero también hay chorizo casero y algunos géneros de chorizo extremeño, como la patatera extremeña.La Patatera es un chorizo habitual del norte de Extremadura, mucho más en concreto una “morcilla” que recuerda el gusto del chorizo.

    Tiene forma de U y es a base de patata cocida (50%), grasa (diez %) y cerdo ibérico (40%). El color colorado se debe al pimentón de la Vera.

  • Chorizo de Navarra: Es posible que el Chorizo de Pamplona fuera el primer chorizo industrializado, en tanto que todo empezó en Navarra. Este chorizo tiene forma de “vela “, con un diámetro de unos 4 cm y un color colorado /naranja, según el pimentón usado. Se condimenta con pimienta, sal y ajo. Está hecho de carne de cerdo, de ternera y algo de tocino. La textura es suave pero el sabor es profundo.
  • Chorizo de La Rioja: Se trata de un chorizo español firme y sólido con un sabor equilibrado e profundo , en el que predominan las notas de pimentón y ajo. Tiene una textura agradable y un sabor profundo , persistente y a veces picante. El chorizo riojano cuenta ahora con una Denominación de Origen Protegida.
  • Chorizo de León: Chorizo de color rojo bastante obscuro. Gusto característico y aroma picante. El estilo mucho más característico es el chorizo con apariencia de U con los extremos atados con un hilo que se utiliza para colgar el chorizo para el proceso de secado y ahumado.
  • Chorizo de Salamanca: El chorizo ibérico de Salamanca es propio de la región de Castilla y León, específicamente de la provincia de Salamanca.
  • Chorizo de Segovia: En Segovia, el chorizo mucho más famoso es el de Cantimpalos. Se elabora con carne seca y grasa fría de cerdo, a la que se añade pimienta, sal y, a veces , ajo y orégano.
  • Chorizo de Cantabria: En Cantabria, entre los chorizos mucho más populares es el chorizo de Potes. La especia que diferencia a este chorizo es el tomillo. El desarrollo de curación se efectúa en un entorno natural, y luego el chorizo se ahuma en madera de roble durante 25 días, lo que le da un sabor especial. Se puede comer crudo, frito o aun hervido.